¿Por qué dejamos de ser humanos?

 

Las alas de la música no tienen fronteras.

Las alas de la música no tienen fronteras. /Foto: O. Zepeda

Por Oscar Zepeda
Cada día nos cuesta más ayudar, por qué. Es que tenemos cosas más importantes que ser humanos, cosas que tengan mayor prioridad que tenderle la mano al que lo necesita. Estamos perdiendo esa cualidad maravillosa de ayudar, y que deja una gran satisfacción en el corazón. Atravesamos por situaciones sumamente difíciles, tanto para los que sufren por la pérdida de sus hogares, de un ser querido, de su mascota, como para los que estamos bien y no nos damos cuenta que nuestra vida cotidiana nos ha envuelto y no nos permite voltear para ver a los que ocupan un bote con agua, una lata de frijoles, una cobija, o simplemente un sonrisa, un abrazo de motivación.
Qué nos está pasando, por qué perdemos cada día nuestros valores, por que perdemos ese sentimiento de ayudar al prójimo. Vivimos en un mundo de odio, rencor, racismo, discriminación y me pregunto: ¿Cómo le podemos hacer para cambiar? Será necesario perder algo que en verdad queramos para poder despertar y ver másallá de la rutina del trabajo, de ir a la reunión con los amigos. Será necesario perder la casa, un hijo, un hermano, la esposa, el esposo, la mamá para estar en esos zapatos de la gente que no sabe a quién pedir auxilio porque lo ha perdido todo.
El 11 de septiembre nos recuerda que miles de personas murieron en las torres gemelas de Nueva York, y que otras muchas han muerto y perdido todo con el paso de los más recientes huracanes y terremotos, tanto en México como en este país.
¿Y sabe algo?, el sentimiento de tristeza es parejo, no distingue en qué lado del charco estemos, el sufrimiento es igual para el blanco, el de tez morena o negra, perder lo que más queremos es un daño que no se repara tan fácilmente o que nunca se podrá reparar, tal vez ni con el tiempo.
Sabía que los niños de la banda de música de Vikingy Warren High realizan un evento especial para recaudar donaciones el 13 de septiembre en Warren Township High SchoolStadiumO’Plaine campus footballstadium, 500 N. O’Plaine Road, Gurnee, a las 7 de tarde.
Y así, ayudar a los niños de la banda de la escuela KingwoodHisghSchool en Houston, Texas, donde, precisamente, la escuela quedó bajo 5 pies bajo el agua, siendo el salón de música el más perjudicado.
Las alas de la música no tienen barreras y tienen que ser justamente los niños los que sienten esa necesidad de ayudar y sacar adelante esa clase de música, no cabe duda que están conectados a través de las notas musicales.
Ver a un niño sin escuela es igual aquí, en México, en Honduras, Nicaragua, El Salvador, Belice, Guatemala, Panamá, Colombia, Venezuela, Brasil, Argentina, Perú, Paraguay, Uruguay o en las Filipinas, es desgarrador ver que sus libretas, uniformes, instrumentos y todas sus herramientas educativas ya no existen porque la madre naturaleza las destruyó.
Y para mí, el mensaje es muy claro, debemos estar unidos. Ojalá que seamos más sensibles, que las personas racistas o aquellos que gustan discriminar, se pongan las pilas y le manden un bote con agua a alguna familia necesitada, en fin, todos debemos poner nuestro granito de arena.
En Waukegan, continúa la ayuda para estas personas damnificadas de Houston, y es en la bodega de la peletería La Michoacana que se localiza en el 2052 N Lewis Avenue, donde se unen personas de buen corazón para llevarles alimentos, como El Rey del Pollo y la estación de radio ESPN Deportes 1220 AM. Las donaciones van a continuar, y si tiene una lata de comida que esté de más en su alacena, piense que hay personas que no tienen o batallan para probar un bocado.
Sabían, mis queridos tres o cuatro lectores, que septiembre es el mes de la patria para muchos países hispanos, incluido México, piense que en la independencia, todos lucharon por la libertad y estaban unidos, incluso dieron la vida para obtener la autonomía.
Hasta la próxima y que tenga un excelente fin de semana.

La donación de víveres continúa en la bodega de La Michoacana.

La donación de víveres continúa en la bodega de La Michoacana. /Foto: O. Zepeda